De Paseo por El Canal de Panamá, la Octava maravilla del Mundo

 

Canal de Panama

Por Violeta Villar Liste

El Canal de Panamá es el gran tesoro del país; su carta de presentación al mundo y una maravilla de la humanidad.

Lo puede mirar pero nada como sentirlo en un paseo fascinante a lo largo de sus esclusas, el corazón de este gigante de agua, y cubrir idéntica travesía a la de grandes barcos, peregrinos del Atlántico y el Pacífico.

Pues bien, este viaje comenzó en la madrugada del domingo. A las seis de la mañana esperaba el autobús, repleto de alumnos y profesores de la Universidad Santa María La Antigua (USMA), la más antigua de las universidades privadas del país, a quienes nos unimos por invitación de Canal & Bay Tours, empresa que desde el año 2000 se ocupa de la apasionante tarea de llevar a propios y turistas en recorridos por el Canal y, como parte de su responsabilidad social empresarial, organiza paquetes solidarios cuando se trata de estudiantes, quienes después serán los principales embajadores en esa tarea de sembrar orgullo por su patrimonio, nos cuenta Melva Quintero, gerente de ventas y operaciones de Canal & Bay Tours, quien trabaja en la empresa desde hace 16 años.

Ya en el autobús en un día de clima espléndido (nada de calor y buena luz para las fotografías), partimos desde ciudad de Panamá con destino a Colón, capital de la provincia de Colón (la segunda ciudad más importante del país después de Panamá) y allí hacia el Puerto de Cruceros Colón 2000.

En una hora y con buena velocidad llegamos al comienzo de la aventura. Nos recibió una ciudad dormida en su domingo, pero nosotros con los ánimos en alto para el viaje que ya se anunciaba.

Los barcos son los eternos habitantes del paisaje de la geografía de Colón, de su costa Caribe y su legado Atlántico. Apenas descender del autobús nos dieron la bienvenida.

Ingresamos al Puerto de Cruceros, documentos en mano, y en un momento ya estaba delante de nosotros el barco Fantasía del Mar, con capacidad para 400 personas, construido en Estados Unidos por Eastern Shipbuilding Corp y de tres niveles.

Un dato que enamora: el Fantasía del Mar se ocupaba de la travesía de Panamá a la isla de Taboga, “y era el barco más conocido por la gente; les encantaba”, cuenta Melva Quintero, quien confiesa su alegría al ver el asombro de quienes usan los barcos y contemplan muy de cerca el funcionamiento del Canal.

 Todos listos y Viajeros Listos en el Puerto de Cruceros Colón 2000 abordando para iniciar la travesía

En fila ordenada ingresamos al barco que nos espera con los chalecos salvavidas visibles en caso de una emergencia, baños impecables, tres pisos para escoger con área de restaurante cerrada y aire acondicionado. Sin embargo, todos quieren estar en la cubierta del barco y contemplar el paso de las embarcaciones.

Paseo canal 37. Barco.JPG

La seguridad esta siempre presente en esta travesía, los chalecos salvavidas están visibles y dispuestos a tiempo para quienes abordan los barcos de Canal & Bay Tours

El capitán Manuel Gutiérrez se ocupa de guiar con buen rumbo nuestra travesía mientras un genio de la memoria y la anécdota, Martin Daniel Harrington, guía de reconocida trayectoria, se encarga de documentar el largo recorrido para que los viajeros comprendan la importancia de esta travesía que puede durar desde cuatro hasta ocho horas dependiendo de los trayectos.

Martin, heredero de la tradición irlandesa pero panameño a carta cabal, es también el guía del ferrocarril de Panamá (Panama Canal Railway Company), que integra el canal seco y une los océanos Atlántico y Pacífico por tierra, desde Colón hasta Panamá.

Comenta que Manuel como capitán está encargado del barco, pero al entrar al cauce del Canal de Panamá un práctico del Canal aborda la nave y asume el control navegacional. El práctico no toca ningún instrumento, pero informa cuál ruta tomar, los ángulos y cualquier otra información de interés.

Martin atesora una cifra: 270 prácticos se reparten esta tarea porque cualquier barco que transite por el Canal, así sea militar, debe permitir la presencia de estos expertos panameños quienes dan las instrucciones de navegación.

Martin acomoda la voz al micrófono, vuelve a recordar medidas de seguridad y le dice adiós  a la bahía de Colón, ciudad que va quedando a lo lejos. Cita sus calles de retícula perfecta y su pasado colonial.

Canal & Bay Tours ofrece dos viajes: el de medio recorrido y el Canal completo. Nosotros llegamos hasta la mitad de la vía acuática (desde Colón hasta Gamboa, pasando por la esclusa de Gatún), pero también es posible conocer las tres esclusas, que en orden, desde Colón, serían Gatún (Atlántico), Pedro Miguel y Miraflores (Pacífico).

Paseo canal 21. Martin

Martin es historiador, mas conocido como «Uncle Martin»  es un guía apasionado de su oficio. Contar y contribuir con la memoria del país es parte de su tarea que asume con orgullo

Desde el Fantasía del Mar divisamos la terminal internacional de Manzanillo, una de las más importante del sistema logístico de movimiento de carga en el mundo.  Comenzó a operar en abril de 1995 y el área del proyecto fue una base aeronaval de los Estados Unidos durante la II Guerra Mundial, hasta su posterior reversión a Panamá como parte de los tratados Torrijos-Carter en el año 1977.

Nuestro barco se asemeja a un pequeño guerrero en aguas del Atlántico y ante el imponente cruce de barcos de carga. Los pasajeros agotan baterías de celulares en una carrera de videos y fotografías, emocionados ante un espectáculo solo posible de contemplar desde esta especie de mirador privilegiado.

Paseo canal , Vista general
Estas vistas las tenemos ya que en esta oportunidad zarpamos de Colon 2000

Los barcos de carga y el complejo de puertos se divisan desde la superficie del Fantasía del Mar.

El segundo puerto que aparece en la travesía es el de Cristóbal. La antigüedad es lo suyo: de manera comercial opera desde hace 150 años y recibía a los buques que transportaban pasajeros desde Nueva York, animados por la llamada fiebre de oro en California. Este dato lo conseguimos en el portal de logística de Georgia Tech Panamá. También cuentan que está operado por Panama Ports Company (PPC), empresa que se ocupa de administrar el puerto de Balboa pero en el lado Pacífico.

En esta ocasión el Fantasía del Mar no pudo avanzar tan rápido como quería. Ocurre que por su condición de barco pequeño debe aprovechar el paso de una nave de mayores dimensiones para justificar el uso de las esclusas, de lo contrario los costos en peaje harían poco rentable la operación. Se paga, pero menos.

Esta pausa obligada permitió estar muy cerca del puerto de Cristóbal, mirar el paso de barcos amigos y escuchar las historias de Martin.

Al continuar la travesía, el rompeolas de Colón recuerda el esfuerzo del hombre por contener la fuerza de los mares. Esta muralla incrustada en el océano impide que las olas impacten en las embarcaciones y las domestica de una manera natural.

Paseo Canal 5. Rompeolas

 El rompeolas calma las aguas de los océanos y facilita el tránsito de las embarcaciones

El barco avanza sereno ante el imponente paisaje marino. Raquel Quintero, maestra jubilada después de un cuarto de siglo de enseñar en las escuelas públicas del país, cuenta que impartía la materia Educación para el hogar. Ya no se dicta, pero en sus tiempos permitió a muchos alumnos aprender los oficios básicos de un hogar.

Su conocimiento de la costura, por pasión y como parte de su oficio docente, es su aval al confeccionar con pasión patriota la Bandera Nacional que ondea en los barcos de la compañía Canal & Bay Tours y también la bandera que identifica al capitán. “Toda embarcación debe llevar la bandera del país y la del capitán”, explica con sobrada experiencia.

Paseo canal 20. Tercer puente

Al Fondo se puede apreciar al tercer puente sobre el Canal también se le conoce como puente del Atlántico

El tercer puente sobre el Canal de Panamá, construcción que a la fecha de agosto de 2018 avanza en sus alturas, acompaña el paso del Fantasía del Mar y de otros aventureros en su tránsito hacia el Pacífico. Es una obra de gran importancia: conectará a las comunidades asentadas en el poblado de Costa Abajo con la ciudad de Colón, cuyos habitantes ahora cubren ese trayecto marino en plataformas.

En 2019 debe estar listo el proyecto que se construye a un costo de $379 millones y estará a cargo de la Autoridad del Canal de Panamá.

La experiencia del capitán facilita un viaje seguro. Hay un equipo que se ocupa de tener las comidas a tiempo, espacios limpios y confortables.

En la frontera de la esclusa de Gatún, el noble Martin pide mirar al extremo derecho de la ruta donde un camino de agua que deja ver un pequeño puente confirma el pasado del Canal: “Ese es el Canal Francés”, dice nuestro guía, quien recuerda la primera propuesta de una ruta canalera a través del Istmo de Panamá. Fueron los franceses, a partir del año 1880, quienes le ponen pasión a esta primera obra. La enfermedad y los problemas financieros los llevaron a abandonar la construcción.

Entre una y otra anécdota de Martin el barco avanza y también la embarcación que nos permitirá acceder a la esclusa de Gatún. Transporta vehículos y después de las maniobras del personal del Canal a cargo, entra en su tamaño justo, prueba del milagro de la ingeniería y de la certeza del equipo panameño que guía el avance de los barcos.

 

Ya estamos en el interior de la esclusa de Gatún preparados para avanzar en este ascensor de agua.

Con ayuda de Martin y los documentos del Canal de Panamá los ilustraremos para que tengan claro el sistema que en esencia transporta barcos de uno a otro océano con lo cual acorta distancias y acerca al mundo.

El 26 de junio de 2016 se inauguró un tercer carril de tránsito de buques en el Canal de Panamá (Canal ampliado) para tener esclusas más anchas, largas y profundas. Las tradicionales son Gatún (en el lado Atlántico), Pedro Miguel y Miraflores (en el Pacífico). Estas esclusas miden 304.8 metros de largo y 33.5 de ancho y el agua entra a las cámaras de las esclusas a través de alcantarillas en el piso de cada cámara.

La esclusa de Gatún tiene 3 niveles para subir y bajar los buques desde el lago Gatún (por eso Martin las compara con ascensor), mientras en el Pacífico los niveles se dividen entre la esclusa de Pedro Miguel (1) y la esclusa de Miraflores (2).

Agua Clara (en el Atlántico, muy cerca de Gatún) y Cocolí (en el Pacífico) son el resultado de la ampliación: aseguran la competitividad del Canal y le dan valor a la ruta marítima. Miden 427 metros de largo por 55 m de ancho y 18,3 metros de profundidad. De hecho, se les llama neopanamax a los buques que transitan por las nuevas esclusas y como es lógico concluir, son más grandes que los panamax del juego de las primeras esclusas.

Las esclusas funcionan como un ascensor o especie de escalera que permite subir y bajar los barcos por niveles de agua)

Otro detalle importantísimo: las nuevas esclusas reutilizan hasta el 60% del agua empleada en la operación, punto a favor del ambiente.

Las esclusas deben sus nombres a las ubicaciones geográficas donde fueron construidas. Son innovadoras y elementos únicos de esta vía acuática.

La construcción de las tres esclusas originales duró cuatro años desde el 24 de agosto de 1909 cuando fue colocada la primera capa de concreto en Gatún, según datos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

Al salir de Gatún el Fantasía del Mar nos llevó por una ruta alterna a la cual no pueden ingresar los barcos grandes (Canal del Banano). Es fascinante y en su paisaje destacan islas que no lo son.

El lago Gatún conserva especies de islas que en realidad son las cimas de las montañas que quedaron bajo el agua cuando se represó el río Chagres)

Martin aclara que se trata de las cimas de montañas que quedaron debajo del agua (también hay poblados sumergidos) cuando se represó el río Chagres para dar origen al lago Gatún. La más famosa es la llamada isla Barro Colorado: alberga al Instituto Smithsonian.

Cerca está el Club de Yates de Gatún, inaugurado el 28 de enero de 1998. Martin lo califica de único puerto de agua dulce de todo el continente y cuyo funcionamiento permitió estimular el turismo de cruceros.

Al salir del “atajo” natural pronto nos encontramos con barcos amigos que siguen su camino hacia el Pacífico. En nuestro caso el viaje termina en el puerto de la División de Dragado de la ACP, en Gamboa.

Llegamos a la etapa final de nuestro viaje: el puerto de la División de Dragado en Gamboa

El Fantasía del Mar llega a casa segura. Bajamos en orden perfecto camino al autobús que nos llevó a Colón y ahora nos espera para el regreso a nuestro punto inicial en Panamá.

Martín sigue contando historias en el camino terrestre. Le encantan las anécdotas. Habla del ferrocarril, de la importancia de cuidar el agua, garantía para el funcionamiento del Canal. Señala, cuando pasamos a su lado, las bondades del Parque Municipal Summit, creado para probar la adaptación de plantas distintas al clima panameño y con un zoológico que rinde tributo al águila harpía, el ave nacional de Panamá.

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Desandamos la distancia y en una tarde sin tráfico y con los restos de una lluvia que cayó en buen momento, nos despedimos de una histórica travesía que permite sentir, todavía más, un orgullo llamado CANAL DE PANAMA.

Terminamos rendidas pero con los ánimos en alto para prepararnos para otra aventura.Gracias a Melva, Martin y todos las personas que nos hicieron este viaje muy agradable.

4 Comentarios

  1. Elizabeth González dice:

    Me encanto

    1. Patricia dice:

      Gracias por tu comentario

  2. Luis dice:

    Una excelente resena

    1. Patricia dice:

      Gracias por sus palabras saludos Patricia

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